Cómo practicar la paciencia ante emociones negativas

Me gusta definir paciencia como la unión entre Paz + Ciencia, o sea, la ciencia de la paz. 

También, es la habilidad de sobrellevar circunstancias difíciles sin reaccionar con enojo. La paciencia se muestra en el buen ánimo con el que toleramos las dificultades de la vida. Ser paciente también es la comprensión de los hechos de la vida sin forzar nada ni a nadie, sin ningún esfuerzo. 

Entonces, si la paciencia es parte de nuestro estado natural, ¿por qué “perdemos” la paciencia? 

La paciencia se pierde a medida que se permite lo que no corresponde a nuestra naturaleza. Los enemigos de la paciencia son las emociones negativas como EL ENFADO Y EL ODIO, que traen consigo el sufrimiento. Estas emociones negativas se crean en la mente, porque la mente es como una esponja; absorbe tanto lo positivo como lo negativo, lamentablemente, está comprobado que la mente absorbe mas rápido lo negativo que lo positivo. 

En el mundo en que vivimos, diariamente recibimos mensajes de odio como las guerras, el abandono, y la injusticia.  En redes sociales y la television nos muestran una realidad cargada de falsedad y materialismo llamada consumismo. Todo esto la mente lo absorbe y lo acumula a diario. Es como si la mente fuera un vaso con agua y cada pensamiento negativo es una gota de tinta que cae en el agua y la va volviendo turbia y oscura. 

Si cuando nos encontramos frente a situaciones difíciles, la mente está turbia y oscura, en lugar de responder asertivamente, puede reaccionar con enfado y odio.

Si pasa algo que no quiero, me enfado…

Cuando alguien dice o hace algo que no me gusta, me enfado…

Cuando las situaciones no salen como yo esperaba, me enfado…

Si analizamos este patrón siempre hay “algo” o “alguien” que nos “roba” la paz o la paciencia. Si dejamos que todo lo que pase alrededor nos afecte, terminamos sufriendo. Y esto es porque estamos tan inconformes con la vida que siempre queremos algo más y ni siquiera sabemos qué es ese algo. 

Como dice el psiquiatra chileno Claudio Naranjo:

“La gente encuentra difícil ser feliz, porque piensan que felicidad es estar feliz con todos y con todo, ser feliz y nada más, reírse por todo. Pero si pudiéramos realizar que felicidad es estar serenos. ¡Y que esa serenidad se obtiene cuando uno está en el camino que escogió! no exactamente porque le vaya bien, eso seria muy fácil. Pero esperamos tanto de la felicidad que la hemos vuelto imposible.” 

Para poder terminar con el sufrimiento producto del enfado y el enojo necesitamos cambiar nuestros DESEOS. Los deseos son otra causa de sufrimiento, los deseos incontrolables pueden llevar a la muerte. Las personas se dañan así mismas, se auto-flagelan, sufren de depresión, ansiedad y terminan perdiendo por completo la paciencia.  

Todos enfrentamos obstáculos; si tienen solución no hay motivos para enfadarse, y si no la tienen, ¿en qué nos beneficia enfadarnos? 

Pero aquí hay algo importante, NO todo el sufrimiento es malo, los pequeños sufrimientos cotidianos que nos afectan física y emocionalmente, como el dolor y la enfermedad, también nos preparan para soportar grandes adversidades. Si todos los días nos familiarizamos con los retos, nos volvemos mas fuertes y cada vez se vuelven mas fáciles de resolver.

¿Cómo cultivar la paciencia?

Una de las formas más efectivas de cultivar la paciencia es teniendo CONFIANZA, confiar en que todo cuanto necesitamos nos llega en el momento y de la forma oportuna, sin ningún esfuerzo. A esto le podemos llamar esperar, “esperar pacientemente”. Si volvemos al ejemplo del vaso con agua, si dejamos que la tinta se asiente en el fondo del vaso, podemos ver con claridad y escoger responder de manera asertiva ante los problemas, en lugar de enfadarnos. Pero esto toma tiempo.

La confianza nos permite comprender que todo llega en el momento y de la forma oportuna. Por alguna extraña razón, los seres humanos hemos desarrollado la necesidad de controlarlo todo, incluyendo a otros. Esto genera grandes decepciones de cómo es la vida con respecto a lo que esperamos de ella. Mediante la práctica de la confianza, dejamos que todo fluya sin tanta necesidad de controlar, ¡fluir con la vida es mucho más relajado y efectivo que ir contra la corriente!

Una de las mejores prácticas para cultivar ese estado natural de ser paciente es la meditación. La mediation es un ejercicio para la mente, que es, como mencioné anteriormente, la fuente de las emociones negativas y deseos incontrolables. Esta herramienta nos permite:

-Aprender a lidiar con nuestros pensamientos y emociones 

-Conectar con nuestro estado natural de paz interior

-Limpiar las impurezas de la mente

-Controlar nuestros deseos

-Aceptar la naturaleza del mundo que es INCONTROLABLE

3 afirmaciones para cultivar la paciencia 

Luego de reconocer dónde se origina la pérdida de la paciencia, y entender que podemos controlar nuestros deseos para frenar el sufrimiento, podemos hacer una pausa y transformar nuestra experiencia de vida en una experiencia consciente de paz y serenidad. Las afirmaciones positivas son lo opuesto a los patrones de pensamiento negativos que normalmente utilizamos y son el punto de comienzo hacia el desarrollo personal.

Por esta razón deseo compartirles las siguientes afirmaciones para cultivar la paciencia en todas las áreas de la vida:

  • Practica aceptación 

Hoy, acepto a las personas, situaciones, y circunstancias a conformen ocurran. Yo sé que este momento es tal como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. No voy a luchar en contra de todo el universo al luchar en contra de este momento. Acepto las cosas como son y no como quiero que sean.

  • Toma responsabilidad 

Hoy, tomo responsabilidad por mi situación y por todos los eventos que veo como retos. Evito culpar a otros o a mí mismo. Reconozco que todo reto es una oportunidad disfrazada, que me permite tomar este momento y transformarlo para mi crecimiento y expansión.

  • Permanece indefenso 

Hoy, renuncio a mi punto de vista, y no tengo necesidad de persuadir a otros a aceptar mis opiniones. Permanezco abierto a todos los puntos de vista y no estoy rígidamente apegado a ninguno de ellos. Elijo ser amable antes que estar en lo correcto.

Si deseas conocer más acerca de la meditación sigue aquí.

 

Trae el amor real a tu vida, cariño

neon heart

Sobre desear el infinito mientras se experimenta lo finito. Pensamientos sobre el amor. Parte II.

Escribir y hablar sobre el amor incondicional no es difícil. Lo complejo es traer ese amor magnífico, metafísico, a nuestra vida diaria, a nuestras relaciones. Eso es otra cosa. En momentos de crisis entramos en ese espacio en donde el amor no es placentero ni alegre, sino desafiante e incierto. [Tal vez] amamos incondicionalmente pero nuestras personalidades chocan de vez en cuando, nuestras inseguridades aparecen, no sabemos hacia dónde estamos yendo, experimentamos todo tipo de decepciones, satisfacciones, dudas, certezas, frustraciones, felicidad y sí, penas también. Hay un poco de todo allí.

En este afán por llenar mi vacío. / En ese afán por querer mirar y ver en ti lo que ilusoriamente me falta./ En ese afán de mi mente por experimentarte para encontrarme. / En ese afán me olvidé y encontré en el silencio la desintegración de todas las formas, mi propio reflejo.” Yasmín Navarrete [“Por Descartes”]

Cuando practicamos la meditación de la bondad amorosa (también conocida como Metta), expandimos nuestras mentes, dejamos de pensar solo en nuestro beneficio y reemplazamos, al menos por algunos momentos, nuestros pensamientos de “Quiero” y “Dame” por “Que todos los seres sintientes sean felices”, “Les deseo bien a todos”. Si realmente nos atrevemos a mirar dentro de nosotros mismos y reconocer nuestros propios demonios, concordaremos con que esos momentos de cese del egoísmo no tienen precio. 

Sabios han enseñado (aprendí esto de sacerdotes Católicos y de monjes Budistas) que el dar es lo que hace que nuestras relaciones crezcan y prosperen, las hace saludables y satisfactorias. No sorprende entonces que el dar sea una forma de bondad amorosa y una manera de ir más allá de los límites de nuestra naturaleza reactiva o ego. La forma en que integramos la bondad amorosa practicada en la meditación a nuestra vida es dando. Nos expandimos y salimos de nuestra naturaleza egocéntrica cuando damos, aún en circunstancias estresantes o restrictivas.

Pero seamos cuidadosos con esto: no porque el dar es la vía del desarrollo y crecimiento vamos a tolerar situaciones o relaciones abusivas, y continuar dando a nuestro propio costo. Lo que podemos practicar es dar, y encontrar formas creativas de hacerlo cada vez, no solo cuando nos sentimos bien y los sentimientos son recíprocos, sino que especialmente cuando estamos bajo la influencia de nuestro propio ego, cuando queremos reaccionar, cuando queremos gritarle a nuestra pareja o amigo/a, cuando nos sentimos víctimas de la situación, inseguros de la relación, cuando nos quejamos, cuando juzgamos, cuando culpamos, cuando damos por sentada nuestra relación. Ese es el trabajo que el amor, el amor real, nos guía a hacer. Nunca nos llevará a la autodestrucción, sino que a una existencia más y más placentera y completa.

El Ego no tiene memoria de la experiencia del amor. Si realmente estás enamorado/a, por ese momento un éxtasis ocurre: el ego no está allí. Los límites se encuentran, se mezclan, desaparecen entre sí.” Osho [traducción del original de la autora]

La naturaleza del amor es incondicional, infinita, pero vivimos en una realidad condicionada (experimentamos límites materiales, de espacio y tiempo, estamos social/culturalmente condicionados, tenemos creencias personales de cómo las cosas “debieran ser”, necesidades individuales, nuestro propio carácter, etc.). Considerando esto, escribir sobre el amor incondicional parece ingenuo, ilusorio o idealista, así que… ¿qué hacemos? Mientras tanto, nada. Nuestra única responsabilidad es mantener nuestro ego a raya, transformar esa energía, cuando surge, en algo para dar, y volverse así un poco menos egoísta en el proceso… después de todo no solo nuestras relaciones cercanas se benefician de esto, sino también nuestra ocupación: ¿qué mejor que una empresa que busca contribuir positivamente a la sociedad? ¿Qué mejor que alguien que trabaja no solo para sí mismo sino que también para los demás? Simplemente dejamos que el amor fluya, que continúe su viaje y que nos estire y apriete hasta que finalmente comencemos a abrirnos a la posibilidad de que el amor no se trate de nosotros o sea para nosotros, sino que a través de nosotros.

Lee aquí la primera parte de este artículo

Créditos de la imagen @imvibhishan