What would you do if you witness an act of violence?

A few days ago, a very good friend of mine talked to me through WhatsApp and sent me a voice note crying, feeling frustrated and bad about herself, because she was a witness of an act of violence against a young woman and she didn’t do anything to help the woman.
 
Risk or help?
The minute I heard her voice, I felt the same feeling of frustration. What happened was that a young woman was being mistreated by her husband and nobody did anything to help, not even my friend because she didn’t know how to react. So, she saw the fight and didn’t understand why she didn’t act. She was angry, frustrated with herself and sad about the young woman. My friend asked me: what would I do in a similar situation? Honestly, I didn’t know what to tell her, maybe I would try doing something, trying to find some help, but the fact is, this happens every day, and we have no control over it. Sometimes trying to help can make things worse, and we can put ourselves at a risk.
  
I started to think what I could possibly do to help that woman, to help my friend, to help anybody if I do not have control over the situation. First, I would need to see the situation from a distance, not getting involved or trying to make justice at that moment. I can start by sending loving kindness and compassion to the young woman and the person who was acting in an abusive way.  Sometimes we need to be neutral in situations like this not to add more reasons to fight.
  
We all are going through something
Loving kindness and compassion mean to be gentle to ourselves and to others, no matter what kind of experiences we are going through. Loving kindness and compassion refer to unconditional love and the motivation for others to be happy, to be able to accept the different circumstances that happened in life with calmness, not being overwhelmed by them.
  
Sending loving kindness to another person helps to deal in a better way with their current experience. We all are energy so we can send love energy to someone who is suffering and help them in their process. Like me, I was sending loving kindness to my friend, not to be so hard on herself, and to the young woman – sending her love energy to make her pain lighter, to make her feel that she wasn’t alone, to help her find peace in some way.
  
Practicing sending loving kindness and compassion will help us develop patience and understanding, first – accepting the situation, second – trying to act with calmness and not reacting by impulse and third – not suffering, because there is no point to suffer if we have no control over the situation.  I want to think in a free way, a loving way, realizing that we all are going through something and we need to start acting differently to build a peaceful society.
 
Thanks to this practice, we will become more empathetic with ourselves and others. Actually, it makes me realize that we have more power than we thought, that sharing loving kindness and compassion is always a great way to spread peace to others, and we have that power within us.
  
In the frequency of peace and joy
So, how we can spread loving kindness and compassion? First, we can think about something that gave us a feeling of happiness and love like a baby or a puppy. Can you feel love for them? Or maybe remember a place where you feel love and try to reproduce that feeling. It is important that the feeling becomes real because that is what we are going to send to another person. In this case, I  saw a young woman being at peace, being embraced with a big energy of love, I could feel that energy in me, and that calmed my mind, so I left behind all those feelings of frustration, because I could see through the act of violence, I could see a woman being protected and loved.
  
Practicing loving kindness and compassion will calm our mind and body, it will bring us peace and joy. And by practicing this we will help rather than fight against something because by sending love energy we are creating more love and peace, we are vibrating in this frequency, and we will integrate this in the way we act and treat ourselves and others.
  
If you want to practice loving kindness and compassion, you can start here.
  
Photo credits: Unsplash

Ser un Catalizador de Relaciones

¿Quién soy?

Esta es la pregunta que ha hecho que muchos de nosotros lleguemos a donde estamos hoy. Si no somos el cuerpo y ni siquiera somos la mente, ¿quiénes somos realmente? 

Somos creados con un nombre, no el que nuestros padres nos dieron al nacer, sino el nombre que traemos por naturaleza. La impresión personal que caracteriza nuestra propia vida de los demás. Por esta razón es por la que nacimos en un lugar determinado, con ciertos padres, o sin ellos, y ciertas circunstancias alrededor.

En mi experiencia personal, siento que venimos a esta vida para definir quiénes somos realmente. Cada una de nuestras experiencias nos ayuda a reconocer nuestra verdadera naturaleza, no estamos solos, somos interdependientes. No en el sentido de que no podemos vivir sin los demás, sino, en el sentido que buscamos conexión para sentirnos SEGUROS. También es lindo pensar que queremos cuidar de los demás y, a cambio, cumpliremos nuestro propósito de vida.

Todo el mundo es un reflejo de nosotros, y el Universo trae exactamente lo que necesitamos, cuando lo necesitamos. Cada individuo trae un mensaje para el CRECIMIENTO personal, sólo si estamos listos y conscientes de ello, podemos tomarlo como una oportunidad en lugar de un obstáculo para la realización personal. Por ejemplo, escucho a mucha gente decir: Me arrepiento todo el tiempo que perdí con esa persona en lugar de decir: Agradezco a esa persona por mostrarme las partes que no me gustan de mí.

Al encontrar la identidad propia, se abre infinitas posibilidades para entablar mejores relaciones y más satisfactorias. Ser auténticos, implica que tenemos claridad de lo que podemos dar. Si estamos en busca de alguien especial, necesitamos convertirnos en alguien especial.

¿Cuál es la dirección correcta?

Si las interacciones personales son parte fundamental de la vida, es nuestro deber crear las más poderosas experiencias posibles. El significado detrás de esto, es descubrir a dónde vamos y con quién, por lo tanto, tenemos la libertad de decidir todo lo que queremos, diseñar y crear nuestro momento presente de acuerdo con nuestras necesidades básicas y el deseo de terminar el trabajo del autodescubrimiento; que por cierto, es INTERMINABLE…

Como seres humanos tenemos por naturaleza dos características principales: el autocontrol y el amor. No estamos destinados a ser débiles, esto es una realidad, ¡somos vida para ser renovada, sin importar el pasado!

El autocontrol es la supremacía del poder, la autoridad y la fuerza sobre nosotros mismos. Tenemos que decir no a las personas negativas y los entornos negativos. Se necesita algo para dejar de lado todo lo que nos aleja de ser felices, y este es el valor de rechazar lo que ya no nos sirve. Pero, una vez más, primero debemos conocer nuestros límites, nuestras debilidades y fortalezas.

Amarnos a nosotros mismos no significa que nos estemos volviendo egoístas. Que nos amemos a nosotros mismos significa que sólo elegimos que lo positivo venga a nosotros. Amar con una mente compasiva, requiere amar sin EXPECTATIVAS.

Y aquí quiero compartir mi punto de vista con respecto de las expectativas; no tener expectativas significa que no estamos esperando completarnos con los demás, o que no necesitamos nada de nadie, significa que nos encontramos completos y estamos listos para compartir nuestra totalidad con los demás. Todos tenemos algo que compartir; tiempo, conocimiento, espacio, intereses… es por eso que decidimos interconectarnos y compartir lo que más valoramos.

Encontrar el balance

Sé el cambio que quieres ver en los demás. Para convertirse en un catalizador, se debe comprender que la única persona que puede cambiar eres tu mismo. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo tratando de cambiar a las personas y las cosas que nos rodean, pero el hecho es que estamos perdiendo nuestro tiempo.

Un buen amigo mío siempre me recuerda relacionarme con personas positivas y enriquecedoras sin importar cuál sea el objetivo final. También me anima a encontrar una motivación real en los nuevos proyectos, toda la energía que uso en la vida diaria (al trabajar, ofrecer voluntariado, salir con alguien, ayudar a mi familia y amigos) debe estar llena de buenas intenciones, poder y amor.

“Dejar ir y dejar ser”. El hecho de que decidamos ser más abiertos y tolerantes, no significa que no nos importe. Debemos mantener una buena perspectiva, desarrollar la capacidad de responder en lugar de reaccionar, evitar el estrés y los argumentos innecesarios, otorgarnos la posibilidad para la comunicación asertiva y el derecho a expresar mejor los sentimientos y necesidades, y finalmente, dejar atrás la culpa y la frustración.

Acciones para mantener relaciones de por vida

Crear vínculos positivos no es tan difícil, después de encontrar descubrir quiénes somos y buscar el equilibrio adecuado, es hora de probar nuestra sabiduría interior y comenzar a corregir los hábitos para mantener ese equilibrio y no perder el rumbo. ¿Cómo podemos hacerlo más fácil?

Ser agradable

Soltar el ego, dejar de tratar de estar en lo cierto en todo, especialmente cuando se trata de relaciones de pareja o conyugales. Está bien estar enojado con alguien por un momento, pero pregúntate a ti mismo la razón por la que te sientes así. Un simple “tienes razón, lo siento” nos une el uno al otro.

Diálogo positivo

La capacidad para hablar es una de las formas de conectarse. Ser consciente de dar cumplidos y gratitud a los seres queridos, reír y tener un buen sentido del humor, hacer planes para una reunión social, asi como cuidar el tono de voz que usa, es parte de la mentalidad que necesitas para sentirte bien y hacer que los otros disfruten el tiempo juntos.

Compromiso

Como dije antes, no podemos completarnos con alguien. Es necesario dar espacio y una comunicación adecuada. Todos tenemos necesidades y opiniones propias, debemos respetarnos y compartir los intereses, y si es posible, motivarnos a seguir sueños y aspiraciones.

Aceptación

Cuando nos vemos como realmente somos, con los buenos y los malos hábitos, automáticamente estamos conscientes de la naturaleza de la vida y dejamos la necesidad de tener que cambiar a otros.

Mantener la calma

Hacer un esfuerzo para estar conscientes, cultivar la paz interior en todo momento, ser el modelo a seguir para todos alrededor. Hacer que la mente sea neutral en todos los sentidos, todas las cosas que disfrutamos con nuestros sentidos morirán o terminarán en algún momento en el futuro, aferrarse a ellos retrasará la purificación de la mente.

Ser un catalizador de relaciones significa que somos capaces de interactuar los unos con los otros, conociendo nuestra propia identidad, y aceptando la identidad del otro, de forma acertiva y amorosa.

“Qué tan profundamente tocas otra vida, es cuán rica es la tuya”

-Sadhguru

 

¿Qué es el amor incondicional?

El amor incondicional es “el tipo de amor que podemos dar de forma ilimitada sin condiciones; es la presencia de bondad amorosa en la vida por la vida.”

En los primeros años de la vida, aprendemos que el amor es condicionado; utilizado como una recompensa a un buen comportamiento, con lo que al pasar del tiempo, nos enfrentamos a relaciones en las cuales dudamos si somos verdaderamente dignos de amar y ser amados. Cualquier ser humano desde que nace, debe proveerse de atención, cariño, afecto, bondad, respeto, aceptación y reconocimiento. En el momento que es privado de estas necesidades básicas de aprendizaje y supervivencia, se comienza a formar vacíos y percepciones erróneas de la vida, en algunos casos, irreparables.

A menudo demandamos mucho, buscamos permanencia y seguridad en las relaciones, pretendemos que otros nos completen y llenen nuestras necesidades y al no obtenerlo resultan en un fracaso más. Pero la verdad es que solo el amor incondicional está libre de ataduras y es permanente, como bien lo dice la definición, este tipo de amor no es condicionado a algo o a alguien. Simplemente es.

Algunas de las prácticas que podemos realizar para cultivar el amor incondicional para con nosotros y con los demás son las siguientes:

Amor propio

Es la capacidad de querernos lo suficiente, reconocernos valiosos y que tenemos cosas para dar, la auto valoración y el orgullo de ser quienes somos. Incluye también la auto estima, y la capacidad de ser auto dependiente. Es la libertad de desarrollar la individualidad hasta convertirnos en personas capaces de crear y nutrir relaciones sanas y duraderas, empezando por la relación con nosotros mismos.

Debemos entender que no hay una limitación en la capacidad de amar, no hay límites para el amor, y por lo tanto, tenemos la capacidad de querernos mucho a nosotros mismos y a los demás. Es imposible querer a alguien si no me quiero a mi mismo.

Equivocadamente, tendemos a buscar el amor y la aprobación afuera, pocas veces nos damos cuenta que este sentimiento nace de adentro, en nuestro corazón. Debemos aprender a cultivar el amor propio y prepararnos para expandir amor y bondad incondicional a los demás.

Auto compasión

Las personas compasivas consigo mismas reconocen que los fracasos son experiencias y asumen un enfoque balanceado frente a las emociones negativas al fracasar. Contrario a lo que se pensaba, cuando nos tratamos con compasión fomentamos el crecimiento personal y profesional.

Al volvernos conscientes de que estamos luchando con sentimientos negativos, nos permitimos responder con amabilidad y comprensión en lugar de juzgar y criticar por lo mal que la estamos pasando. Esa actitud auto compasiva, es una práctica de buena voluntad para con nosotros mismos. Deseando alcanzar así sentimientos de felicidad y paz interior.

Auto conocimiento

A muy temprana edad nos descubrimos seres individuales, que si bien dependemos los unos de los otros, tenemos nuestra propia identidad. El auto conocimiento nos permite descubrir quiénes somos, y cómo diferenciarnos de los demás. Es un trabajo personal para descubrir cuáles son mis fortalezas y mis debilidades; qué es lo que me gusta y lo que no; qué es lo que quiero y lo que no quiero.

Llevar la mirada hacia adentro puede ser muchas veces difícil debido a los traumas, por eso la importancia de desarrollar métodos y técnicas que nos ayuden a conocer quién realmente somos y qué tenemos para compartir.  En el momento que nos entendemos y descubrimos, somos capaces de entender y descubrir a los demás, aceptando la realidad de la vida y la individualidad de cada quien.

Metta

La palabra Pali metta, es un término de múltiples significados como amor benevolente, buena voluntad y no-violencia. Metta se define también como un fuerte deseo por el bienestar y la felicidad de los otros. Es una actitud altruista de amor y amigabilidad a diferencia de la mera amabilidad basada en el propio interés, o sea, carece de interés personal.

Metta es, en efecto, “el amor universal que conduce a la liberación de la mente”

Por naturaleza humana, nos interesamos por la búsqueda personal de superación, pero qué pasaría si aprendemos a pensar en el bienestar y crecimiento universal?

En un mundo amenazado por tanta destrucción, codicia, odio, lujuria, envidia, metta puede practicarse como un método de sanación y liberación de la mente. De modo que se convierte en una necesidad para toda actividad destinada a promover el bienestar de todos los seres.

¿Cómo practicar Metta?

(obtenido de: “Filosofía y práctica del amor universal” por Acharya Buddharakkhita)

Siéntate en una postura cómoda en un lugar tranquilo. Mantén los ojos cerrados, repite la palabra metta durante algún tiempo y evoca mentalmente su significado-amor como opuesto al odio, resentimiento, arrogancia, impaciencia, orgullo y como un profundo sentimiento de buena voluntad, simpatía y bondad que promueve la felicidad y el bienestar de los otros.

Ahora visualiza tu propio rostro con un feliz y radiante humor. Todo el tiempo observa tu rostro como un espejo, contémplate a ti mismo en un estado de ánimo alegre y ponte en ese mismo estado durante la meditación. Una persona alegre no puede enojarse o abrigar pensamientos y sentimientos negativos.

Habiéndote visualizado en un estado de felicidad, repite el pensamiento:

“Que yo este libre de hostilidad, libre de aflicción, libre de angustia; que yo viva feliz y en paz”

Mientras te inundas con este pensamiento, te vuelves como un recipiente lleno, cuyo contenido está listo para desbordarse en todas direcciones.

Luego visualiza a tu maestro de meditación o guía espiritual, contémplalo en un estado de ánimo feliz y proyecta el pensamiento:

Que mi maestro este libre de hostilidad, libre de aflicción, libre de angustia; que él viva feliz”

Y piensa en otras personas que sean venerables y que estén vivas-monjes, profesores, padres, ancianos- y con intensidad, extiende hacia cada uno de ellos el pensamiento de metta de la misma manera.

La visualización debe ser clara y el pensamiento tiene que ser bien “deseado”. Si la visualización es hecha de prisa o el deseo es de forma superficial o mecánica, la practica será poco provechosa.

Ahora tómate el tiempo para visualizar uno a uno tus seres queridos, comenzando por  los miembros de tu propia familia, inundando a cada uno con abundantes rayos de amor benevolente. El amor espiritual debe ser el mismo hacia todos, incluso hacia tu esposa o esposo, sin involucrar el elemento del amor mundano.

Luego debes visualizar a personas neutrales, personas que ni te agraden ni desagraden, como vecinos, colegas del trabajo, conocidos. Irradia el mismo pensamiento:

Que esta persona este libre de hostilidad, libre de aflicción, libre de angustia; que el/ella viva feliz”

Habiendo irradiado pensamientos de amor a cada uno de este círculo, debes ahora visualizar personas con las cuales puedas haber tenido un malentendido o te desagradan. Para cada una repite mentalmente:

“Yo no tengo hostilidad hacia el/ella, que el/ella no tenga ninguna hostilidad hacia mi. Que el/ella sea feliz”

De esta manera mientras visualizas a todas estas personas, se rompe la barrera causada por los gustos y las aversiones, el apego y el odio. Cuando uno es capaz de considerar a un enemigo sin malevolencia y con la misma voluntad que tiene para con un amigo muy querido, metta, adquiere una imparcialidad suprema, elevando la mente hasta volverse ilimitada.

*Por visualización se entiende “llamar a la mente” o hacer visible en la mente ciertos objetos, como una persona, una dirección, una categoría de seres. Significa, imaginar a las personas hacia las cuales los pensamientos de amor tienen que ser proyectados o extendidos. Por irradiación se entiende la proyección de ciertos pensamientos que promueven el bienestar de aquellas personas hacia las cuales dirigimos la mente.

Puedes expandir metta en todas las direcciones y hacia todos los seres vivos, tanto como desees, cubriendo todo con abundantes pensamientos de amor universal.

¿Qué es el amor incondicional?

El amor incondicional es el amor que nace del corazón, el que nos motiva a dar de manera infinita y que comienza con el propio amor. La capacidad de auto valorarnos, compasivamente aceptándonos tal y como somos. Desde el trabajo personal de conocernos, logramos experimentar la satisfacción de enfocarnos no solo en lo individual, si no en lo colectivo.

Para ésto, el programa de 42 días de Peace Revolution es de gran ayuda.

“Que todos lo seres sean felices, que todos los seres gocen de bienestar”.

 

Resoluciones de Año Nuevo

¿Te has encontrado alguna vez postergando las metas y resoluciones de año nuevo para el próximo?

Esto se debe, a que muchas veces no nos tomamos el tiempo necesario para realizar todo el proceso que implica establecer nuevas misiones y crear nuevos hábitos para lograr los objetivos del año que comienza.

En este artículo te invito a realizar cada uno de los pasos y ejercicios que  me han servido para mantener constancia durante los doce meses, que si nos descuidamos se van volando.

Todos nacemos con ciertas características que nos diferencian de los demás, inclusive de nuestros hermanos criados por nuestros mismos padres y en el mismo entorno. Por lo tanto, es responsabilidad de cada quien reconocer sus virtudes y sus retos sin avergonzarse de quien realmente es y además, ser consciente de los compromisos personales y sociales que se requieren para transitar esta vida. 

Primero, debes preguntarte: ¿Cuáles son los anhelos de tu corazón? 

Para transformar deseos en acciones primero debes conocerte a ti mismo y esto involucra todas las áreas, toma algún tiempo, pero te sugiero que comiences con una idea general y luego continúes el proceso de auto-observación para ir profundizando en cada una.

En este artículo clasifico las áreas de la vida en siete grupos:

1) Finanzas

Todos tenemos necesidades básicas por las cuales debemos tener una estabilidad financiera. Como por ejemplo la alimentación, educación, vivienda, etc. Ahorrar, mantener las finanzas en orden, asociarse con gente que realice las mismas actividades, son buenas prácticas que te ayudarán a administrar los recursos para vivir en balance y sin estrés. Tú relación con el dinero es como una relación de amistad, necesita atención y agradecimiento. El dinero te puede generar muchas oportunidades pero debes mantener esta relación limpia y positiva. 

Ejercicio: 

Dedícate a observar tu relación con el dinero, como hablas de el, si le echas la culpa por tus problemas o si más bien agradeces por lo que tienes y hasta dónde has podido llegar.

2) Crecimiento espiritual y personal

Todos tenemos la capacidad para ser instrumentos de increíble compasión y perdón, no debemos limitarnos a la creencia popular de que ser espiritual implica vivir en un monasterio o internarse en una montaña sin contacto con el mundo hasta que encontramos aquello llamado “iluminación”, pero el crecimiento personal implica actividades para cultivar paz interior, unirse a una organización sin fines de lucro o simplemente el hecho de mostrar gratitud y compasión hacia otros. 

Ejercicio: 

Te sugiero buscar un retiro donde puedas re-conectar contigo mismo, sin interrupciones, sin distracciones, donde puedas alejarte de los horarios, de las compras, del teléfono… Un espacio donde te dediques solo y únicamente a ti mismo. La práctica de la meditación te puede ayudar a controlar los pensamientos, incrementar la creatividad, crear estabilidad emocional y por consiguiente, mejorar la relación contigo mismo y con los demás.

3) Salud

Sabías que estar saludable es sinónimo de felicidad? La salud no solamente implica el buen estado físico, si no también a nivel mental; del mismo modo que le dedicamos tiempo al cuidado y limpieza del cuerpo debemos purificar y disciplinar la mente. De esto depende todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. Si la mente y el cuerpo están en balance, podría decirse que nos encontramos en buena salud.

Ejercicio: 

Asegúrate de dormir suficiente cada día, presta atención a las situaciones que te generan estrés y al manejo del mismo, come natural y sin exceso, elimina las fuentes de toxinas como el alcohol y la comida procesada, mantente activo realizando algún ejercicio físico como el yoga u otro deporte, y práctica la meditación 

4) Familia y amigos

Desde que nacemos formamos parte de una familia, somos seres interdependientes. Compartimos el mismo espacio, los mismos valores y la misma genética. Cuando nos quedamos en nuestra zona de confort, empeñados en nuestro propio bienestar, es como ir en contra de la corriente; debemos aprender a compartir y respetar el espacio y la ideología de vida de nuestra familia y valorar todo el aprendizaje generado en base a esta relación. 

Ejercicio: 

Tómate unos minutos para hacer una lista de las personas que verdaderamente te importan (no incluyas a tus hijos, si tienes). Probablemente te darás cuenta de lo que ya sabías, pero es importante tenerlo actualizado. Ahora dale vuelta a la página y anota una lista de las 10 personas para las cuales crees ser importante. No tiene que coincidir una lista con la otra. Compara las dos listas y te darás cuenta que las relaciones no son necesariamente recíprocas. Con este ejercicio podrás decidir el tiempo, la energía y la fuerza que usas en cada una de tus relaciones. 

¡Rodéate de personas positivas que te ayuden a crecer!

5) Profesión

La profesión requiere pasión y compromiso. Comienza cuando nos apasionamos por una actividad para la cual tenemos la habilidad y el conocimiento hasta que poco a poco se va convirtiendo en un trabajo. Busca la luz en lo que ya haces y conviértelo en tu profesión. Comenzar a tener éxito en lo que haces es la clave para mantener viva tu profesión. 

Ejercicio:

Qué te apasiona? Cómo lo puedes aprender?  Realiza pequeños pasos a la vez, busca tus talentos. 

6) Diversión y Recreación 

Un determinante en nuestro bienestar físico, mental y espiritual es la forma de ver y resolver la vida, la manera de aceptar los retos con una mente clara y desarrollar la creatividad para resolver esos mismos retos. Estar contento viene desde adentro, sin embargo, existe un sinnúmero de actividades externas que nos permiten reír y disfrutar de la vida de una forma sana y divertida. Estar contento es una parte innata y representa como nos expresamos de nosotros mismos. Observa un bebé y como disfruta de cosas pequeñas, sus emociones son verdaderas y auténticas. 

Ejercicio:

Busca un actividad por semana que te genere placer para tus sentidos (que no sea trabajo), de pronto asistir a una clase de baile, montar a caballo, ir al cine, encuentra algo con lo cual te relaciones y que de pronto hayas dejado en el olvido. 

¡Diviértete!

7) Romance

En una relación de pareja, la comunicación es clave, el respeto mutuo y el entendimiento por reconocer las necesidades de cada uno es clave para que perdure el amor. Establecer pilares fuertes de afecto, entendimiento, valores y creencias son fundamentales para el crecimiento en pareja, así como el respeto a los objetivos y sueños individuales.

“Una relación de pareja es la unión en un momento determinado entre dos seres que han descubierto su amor propio y están comprometidos a cultivar y mantener ese amor para poder dar y recibir sin expectativas”.

Si cada parte comparte el mismo nivel de disciplina y perspectiva es muy probable que la relación funcione. Pero nos esforzamos por querer mantener relaciones románticas con personas completamente opuestas a nosotros. 

Ejercicio:

Has un listado con tus necesidades y otra lista con las características que te gustaría encontrar en una pareja romántica. Luego compara las listas y trata de observar si lo que pides es algo que estarías dispuesto a dar. Te sorprenderá saber que a veces no estamos lo suficientemente claros de lo que somos ni de lo que estamos buscando en otros. 

8) Entorno Físico

Existe un concepto hindú llamado Vastu Sastra, y se refiere a la organización de espacios y arquitectura y en los textos habla de cómo el espacio físico nos afecta tanto a nivel físico, mental, emocional y espiritual. La congestión y desorganización de objetos en el hogar y áreas de trabajo podría bloquear la creatividad y la claridad mental. Limpiar los espacios genera paz y un entorno ordenado. Estudios han demostrado que mantener los espacios ordenados pueden reducir la irritabilidad, el estrés, mejorar la productividad y evitar las distracciones. 

Ejercicio:

Es tiempo de eliminar el desorden; comienza por uno o dos cajones y selecciona lo que puedes regalar, botar y guardar. Asegúrate de dejar solo lo que necesitas y acomódalo de acuerdo a la frecuencia de uso. Luego toma un momento para conectar con tus sentimientos, te sientes más ligero? Con más energía? Inspirado a continuar el proceso de limpieza? Y así continúa en todos los espacios del hogar y del trabajo hasta que logres completarlo todo. 

Te animo a que revises cada área y califiques tu nivel de satisfacción en una escala del uno al diez, donde uno es igual a insatisfecho y diez es igual a completamente satisfecho. 

En este cierre de año te invito a realizar un pequeño ritual donde agradeces por todo lo que tienes, tus relaciones y las metas cumplidas en el presente año. Luego, escribe una lista con tus resoluciones de nuevo año tomando en cuenta todas las áreas y luego busca un lugar tranquilo donde puedas cerrar los ojos, inhala y exhala algunas veces hasta sentirte en calma y trata de visualizarte cumpliendo todas las nuevas metas. Cómo sería tu vida si todos los obstáculos fueran removidos? Créete capaz de lograr cuánto te propones, si no sientes ahora mismo esa confianza, comienza por crear una lista de tus logros anteriores donde te has sentido victorioso. 

Finalmente, conecta con esas cualidades que te hacen sentir orgulloso de ti mismo y crea afirmaciones que te motiven a diario a cumplir tus deseos. 

“Desde el ser que habita en mi, honro y agradezco al ser que habita en ti.”

Namaste 

El impacto real de la paz interior. Parte IV: la meditación como fuente de felicidad, paz interior y equidad social

La meditación es una práctica ancestral. Se trata de un simple ejercicio que hacemos con nuestra mente, para hacer que se relaje de forma consciente. No es más que un cuidado personal, como el cepillarse los dientes, comer sano o salir a caminar.

Cuando meditamos y atraemos relajación a nuestra mente, dejamos ir nuestros pensamientos y con ellos, nuestras preocupaciones. Damos espacio a la mente para, simplemente, ser. Y en este estado libre de preocupaciones, de estrés, de pensamientos recurrentes… nuestra mente alcanza un estado de paz interior que podría describirse como “absoluta felicidad”.

Con la práctica de la meditación habitual, nos adentramos de forma natural en la práctica del mindfulness, o dicho de otra forma, adoptamos un estilo de vida más mindful, que no significa otra cosa que vivir la vida de una forma más consciente, usando el mismo grado de consciencia con el que relajamos nuestra mente durante la práctica de la meditación.

La plena consciencia es probablemente una de las bondades más maravillosas del mindfulness, porque gracias a ella, aprendemos a no dar por supuestas muchas cosas tan importantes como la vida y la salud, y con ello, a restar importancia a otras tenencias más superfluas como los objetos y las experiencias.

Y es este probablemente uno de los pasos iniciales para aprender a diferenciar entre necesidades y deseos, a título personal; y, para aprender a desarrollar más el sentimiento de empatía, hacia los demás. 

Así, entender que para ser felices no tenemos más que “ser”, a la vez que desarrollamos la empatía hacia la necesidad de “ser” de los demás, es la clave para tejer un modo de vida sostenible, en la que no permitamos que nuestros deseos excedan nuestras necesidades, en la que no dejemos que la satisfacción de los mismos requiera la explotación de los recursos de terceros, y por tanto, en la que contribuyamos a una sociedad justa y pacífica.

Tú tienes el poder de cambiar las cosas. ¿Quieres probar?

El impacto real de la paz interior. Parte III: cómo ser feliz de forma genuina

Acabábamos el post anterior con una pregunta retórica: de qué manera podemos solucionar la desigualdad medioambiental y social y hasta qué punto mi paz interior tiene algo que ver en este proceso.

Para ello hemos de volver al inicio de la reflexión y a los términos “necesidad” y “deseo”. La paz interior es sinónimo de felicidad, que el Diccionario de la Real Academia Española define como “estado de grata satisfacción espiritual y física”.

El problema no es ser feliz, ni nuestra felicidad ha de ser una amenaza para la integridad de terceros. El problema, radica más bien en el hecho de que escojamos fuentes de felicidad externas. “Cuando me compre un coche seré feliz”, “cuando vea a mi hermano seré feliz”, “cuando consiga un trabajo seré feliz”… ¿resulta familiar? Tendemos a buscar la felicidad fuera y lo que es peor –y más cruel hacia nosotros mismos- tendemos a postergar el estado de felicidad hasta que aquello que esta fuera llegue a nosotros. ¿Pero luego qué? Cuando conseguimos aquellas cosas, ¿hemos alcanzado un estado pleno de felicidad? ¿o solo un pequeño estadio de satisfacción pasajera? Generalmente, la respuesta común a todos, es la segunda. Y, como consecuencia, para generar más estadios de satisfacción (que equivocamos con pura felicidad), tendemos a querer más. Otro coche, cuando ve a mi hermano más a menudo, cuando este trabajo termine y logre uno mejor… haciendo girar así esa rueda de deseos cuyo alimento está fuera de nuestra capacidad y se extiende a los recursos de los demás.

¿Y si yo diferenciara bien entre necesitar un coche y desearlo? ¿Y si supiera ser honesto conmigo mismo y llegar a la conclusión de que no lo necesito sino que lo deseo? ¿Y si me comportara de forma respetuosa y optara por no satisfacer ese deseo innecesario? ¿Realmente cambiaría algo? Si… ¡tan solo es un coche y vida solo hay una!

Estas excusas son el denominador común de millones de habitantes en el mundo y es aquí donde llega la situación insostenible.

¿Cómo lograr entonces mi felicidad sin que ésta suponga la penuria de otros? O dicho de otro modo ¿cómo conseguir aplacar mis deseos y no frustrarme en el intento? ¿cómo conseguir ser feliz sin dar rienda suelta a mis caprichos? ¿Cómo conseguir que ser responsable y tener un modo de vida sostenible no me cueste mi alegría de vivir?

¿Has oído hablar de la meditación?

Cómo practicar la paciencia ante emociones negativas

Me gusta definir paciencia como la unión entre Paz + Ciencia, o sea, la ciencia de la paz. 

También, es la habilidad de sobrellevar circunstancias difíciles sin reaccionar con enojo. La paciencia se muestra en el buen ánimo con el que toleramos las dificultades de la vida. Ser paciente también es la comprensión de los hechos de la vida sin forzar nada ni a nadie, sin ningún esfuerzo. 

Entonces, si la paciencia es parte de nuestro estado natural, ¿por qué “perdemos” la paciencia? 

La paciencia se pierde a medida que se permite lo que no corresponde a nuestra naturaleza. Los enemigos de la paciencia son las emociones negativas como EL ENFADO Y EL ODIO, que traen consigo el sufrimiento. Estas emociones negativas se crean en la mente, porque la mente es como una esponja; absorbe tanto lo positivo como lo negativo, lamentablemente, está comprobado que la mente absorbe mas rápido lo negativo que lo positivo. 

En el mundo en que vivimos, diariamente recibimos mensajes de odio como las guerras, el abandono, y la injusticia.  En redes sociales y la television nos muestran una realidad cargada de falsedad y materialismo llamada consumismo. Todo esto la mente lo absorbe y lo acumula a diario. Es como si la mente fuera un vaso con agua y cada pensamiento negativo es una gota de tinta que cae en el agua y la va volviendo turbia y oscura. 

Si cuando nos encontramos frente a situaciones difíciles, la mente está turbia y oscura, en lugar de responder asertivamente, puede reaccionar con enfado y odio.

Si pasa algo que no quiero, me enfado…

Cuando alguien dice o hace algo que no me gusta, me enfado…

Cuando las situaciones no salen como yo esperaba, me enfado…

Si analizamos este patrón siempre hay “algo” o “alguien” que nos “roba” la paz o la paciencia. Si dejamos que todo lo que pase alrededor nos afecte, terminamos sufriendo. Y esto es porque estamos tan inconformes con la vida que siempre queremos algo más y ni siquiera sabemos qué es ese algo. 

Como dice el psiquiatra chileno Claudio Naranjo:

“La gente encuentra difícil ser feliz, porque piensan que felicidad es estar feliz con todos y con todo, ser feliz y nada más, reírse por todo. Pero si pudiéramos realizar que felicidad es estar serenos. ¡Y que esa serenidad se obtiene cuando uno está en el camino que escogió! no exactamente porque le vaya bien, eso seria muy fácil. Pero esperamos tanto de la felicidad que la hemos vuelto imposible.” 

Para poder terminar con el sufrimiento producto del enfado y el enojo necesitamos cambiar nuestros DESEOS. Los deseos son otra causa de sufrimiento, los deseos incontrolables pueden llevar a la muerte. Las personas se dañan así mismas, se auto-flagelan, sufren de depresión, ansiedad y terminan perdiendo por completo la paciencia.  

Todos enfrentamos obstáculos; si tienen solución no hay motivos para enfadarse, y si no la tienen, ¿en qué nos beneficia enfadarnos? 

Pero aquí hay algo importante, NO todo el sufrimiento es malo, los pequeños sufrimientos cotidianos que nos afectan física y emocionalmente, como el dolor y la enfermedad, también nos preparan para soportar grandes adversidades. Si todos los días nos familiarizamos con los retos, nos volvemos mas fuertes y cada vez se vuelven mas fáciles de resolver.

¿Cómo cultivar la paciencia?

Una de las formas más efectivas de cultivar la paciencia es teniendo CONFIANZA, confiar en que todo cuanto necesitamos nos llega en el momento y de la forma oportuna, sin ningún esfuerzo. A esto le podemos llamar esperar, “esperar pacientemente”. Si volvemos al ejemplo del vaso con agua, si dejamos que la tinta se asiente en el fondo del vaso, podemos ver con claridad y escoger responder de manera asertiva ante los problemas, en lugar de enfadarnos. Pero esto toma tiempo.

La confianza nos permite comprender que todo llega en el momento y de la forma oportuna. Por alguna extraña razón, los seres humanos hemos desarrollado la necesidad de controlarlo todo, incluyendo a otros. Esto genera grandes decepciones de cómo es la vida con respecto a lo que esperamos de ella. Mediante la práctica de la confianza, dejamos que todo fluya sin tanta necesidad de controlar, ¡fluir con la vida es mucho más relajado y efectivo que ir contra la corriente!

Una de las mejores prácticas para cultivar ese estado natural de ser paciente es la meditación. La mediation es un ejercicio para la mente, que es, como mencioné anteriormente, la fuente de las emociones negativas y deseos incontrolables. Esta herramienta nos permite:

-Aprender a lidiar con nuestros pensamientos y emociones 

-Conectar con nuestro estado natural de paz interior

-Limpiar las impurezas de la mente

-Controlar nuestros deseos

-Aceptar la naturaleza del mundo que es INCONTROLABLE

3 afirmaciones para cultivar la paciencia 

Luego de reconocer dónde se origina la pérdida de la paciencia, y entender que podemos controlar nuestros deseos para frenar el sufrimiento, podemos hacer una pausa y transformar nuestra experiencia de vida en una experiencia consciente de paz y serenidad. Las afirmaciones positivas son lo opuesto a los patrones de pensamiento negativos que normalmente utilizamos y son el punto de comienzo hacia el desarrollo personal.

Por esta razón deseo compartirles las siguientes afirmaciones para cultivar la paciencia en todas las áreas de la vida:

  • Practica aceptación 

Hoy, acepto a las personas, situaciones, y circunstancias a conformen ocurran. Yo sé que este momento es tal como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. No voy a luchar en contra de todo el universo al luchar en contra de este momento. Acepto las cosas como son y no como quiero que sean.

  • Toma responsabilidad 

Hoy, tomo responsabilidad por mi situación y por todos los eventos que veo como retos. Evito culpar a otros o a mí mismo. Reconozco que todo reto es una oportunidad disfrazada, que me permite tomar este momento y transformarlo para mi crecimiento y expansión.

  • Permanece indefenso 

Hoy, renuncio a mi punto de vista, y no tengo necesidad de persuadir a otros a aceptar mis opiniones. Permanezco abierto a todos los puntos de vista y no estoy rígidamente apegado a ninguno de ellos. Elijo ser amable antes que estar en lo correcto.

Si deseas conocer más acerca de la meditación sigue aquí.

 

El impacto real de la paz interior. Parte I: la importancia de diferenciar entre deseos y necesidades

A menudo, cuando hablamos de paz interior, pensamos en relajarnos, en dejar ir el estrés, en tener un momento para nosotros mismos, en cultivar buenas costumbres… sin embargo, nos suele costar encontrar un sentido más profundo de los beneficios de la cultivación de la paz interior. Podemos entender que si conseguimos ser seres más pacíficos, conseguiremos también impactar más o menos a nuestro entorno de una forma positiva. Pero seguimos mostrándonos algo cínicos ante la posibilidad de aceptar que trabajar de esta manera en nosotros mismos pueda tener un impacto mayor a gran escala…

Hace unas semanas, un buen amigo (fundador de la organización Culture Clash que invita a los jóvenes a participar en la construcción de la paz) me invitó a la Casa de la Humanidad de La Haya, en Holanda, para facilitar una serie de reflexiones sobre la importancia de la paz interior durante el Día Internacional de la Paz.

La reflexión giró en torno a la relación entre la paz interior, la paz medioambiental y la paz social. Comenzamos preguntándonos y tratando de definir qué son cada uno de estos tipos de paz y tratando de encontrar de qué manera una impacta en la otra, comenzando por uno mismo y llegando a una escala global.

Para ponerlo de forma breve y sencilla: imaginemos que el mundo es una gran tarta de chocolate y que lo que cada persona busca a nivel individual en su vida, es poder comer un trozo de esa tarta porque eso le hace feliz. Sin embargo, muchas –quizá demasiadas- personas tratan de comerse un trozo más grande para así ser más feliz aún de lo que creen que pueden ser y por tanto, pasan a quitar algo de tarta a los demás. Como resultado, esta realidad en la que unos comen el trozo de tarta de otros, causa conflictos, llevándonos a pensar que la forma en la que uno hace crecer su felicidad, afecta directamente a la capacidad de otros de cultivar la suya.

Pero ¿qué es la felicidad? He ahí el quid de la cuestión. ¿En qué consiste la felicidad? ¿En satisfacer nuestras necesidades o en satisfacer nuestros deseos? ¿Sabemos diferenciar bien entre necesidades y deseos?

Aprender la diferencia entre necesidades y deseos es vital, a la hora de crecer como personas generosas o egoístas. Si deseamos identificarnos con la etiqueta de la generosidad, entonces deberemos aprender que la felicidad puede estar en los pequeños detalles de la vida como en tener necesidades que damos por sentado cubiertas -como tener un hogar, por ejemplo- evitando así hacer que nuestra felicidad radique en otros detalles no tan básicos –los deseos-. ¿Pero por qué? ¿Por qué mis deseos pueden afectar a los demás?

Piensa tú mismo y seguiremos hablando de ello en el siguiente post…

 

Aprendiendo de las necesidades reales de las personas en la vida

Hace unos años escribí en este mismo blog sobre la compasión y la empatía. Me acordé hace poco pues volví a pasar caminando por la Cocina Económica de mi ciudad natal, lugar que me inspiró para escribir sobre el tema.

Comparto hoy, varios años después, la misma reflexión.

Nací a final de los años ochenta y mientras me criaba en los 90, recuerdo el crecimiento de las tecnologías de la información y la comunicación a mi alrededor. Pasamos de no tener teléfono a tenerlo, de tener un teléfono con cable a tenerlo inalámbrico, de escribir notas a mano a mandar faxes, de redactar en máquinas de escribir a comprar ordenadores, de computadoras de sobremesa a portátiles, de enciclopedias de papel a internet y así un largo etcétera.

Era yo adolescente cuando los teléfonos móviles empezaban a llegar a nuestro mercado y pronto, todos los jóvenes empezaban a dejarse ver con uno. Naturalmente, como yo no quería ser menos que el resto de los niños de la escuela, también les pedí a mis padres que me compraran un teléfono móvil, y, por supuesto, dijeron que no.

Pero tras varios meses observando a mis amigos juguetear con aquellos aparatos (que de aquella solo permitían llamar y mandar mensajes de texto), sucumbí a la tentación y decidí comprar uno yo misma por Navidad. La felicidad fue instantánea, al igual que el miedo en pensar en la reacción de mis padres.

¡Y qué reacción!

Me hicieron pasar el día de Navidad en aquella Cocina Económica de mi ciudad, que recientemente volví a ver al salir a pasear. Y dijeron: “ahora aprenderás cuáles son las necesidades reales de tantísimas personas en la vida, y verás que tener un teléfono móvil no es una de ellas”.

Aquella fue una lección dolorosa, pero cambió mi vida. Servir la comida a personas sin hogar me ayudó a desarrollar mi sentido de la empatía y la compasión hacia los demás.

Y tú, ¿has tenido alguna lección inesperada en la vida que te ha ayudado a abrir los ojos hacia un nuevo yo?

La importancia de cambiar narrativas

Hace unas semanas tuve el placer de facilitar un foro organizado por UNOY Peacebuilders, una red a la que World Peace Initiative y Peace Revolution pertenecen y que se dedica a englobar organizaciones formadas por jóvenes y para jóvenes, con el objetivo de trabajar en el activismo de la paz.

Se trata de un foro que se organiza cada año en torno a una temática diferente y que reúne en torno a medio centenar de activistas de todo el mundo que vienen en representación de organizaciones que forman parte, o no, de la red UNOY.

Este año la temática era en torno a las narrativas y la importancia de cambiarlas. Es decir, tratamos de hacer que los participantes fueran más conscientes de las narrativas que dan forma a su vida y a su forma de entender a los demás, para que así comprendieran el peligro que éstas pueden suponer a la hora de generar ideas preconcebidas sobre terceros y el obstáculo que pueden suponer, por tanto, en la generación de conflictos, o en la incapacidad de aplicar soluciones a los conflictos ya existentes.

Todo el foro giró en torno a ejercicios, reflexiones, debates, conversaciones… que ayudaran no solo a crear una consciencia colectiva sobre este tema, sino que también motivaron a los participantes a buscar cuáles son las nuevas narrativas que desean instaurar en su entorno y pensar en proyectos que puedan ayudarles a extender estas nuevas ideas.

Uno de los ejercicios de reflexión que se hicieron, incluían el visionado de un TED talk de Chimamanda Adichie, escritora, novelista y dramaturga feminista nigeriana, que habla sobre el peligro de lo que ella llama “la historia única”, o lo que es lo mismo, el tener una sola versión sobre un acontecimiento que atañe a más de una persona.

Así, fijando nuestra atención en una única versión de una historia, es como creamos estereotipos, como juzgamos a otras personas, como somos incapaces de tratar de entender al otro, como no conseguimos resolver conflictos…

Aquel fue un ejercicio de reflexión interesante, pues me hizo pensar en algunos conflictos en los que me he visto envuelta y donde hace tiempo ya, aprendí gracias a la meditación, a verlos de otra manera. Bien es sabido que con la práctica de la meditación trabajamos la empatía; aprendemos más sobre nuestras emociones, con lo que entendemos mejor las de los demás. ¿No es acaso eso lo que necesitamos hacer para comprender “al otro”? Para entender de dónde viene, por qué se siente de la forma en la que dice sentirse, por qué actúa como actúa… ¿No se trata acaso de un entendimiento base para acercar posturas y tratar de encontrar la solución a los problemas que causamos y que son origen de separación en primer lugar? 

¿Y tú? ¿Puedes reflexionar sobre los conflictos que te rodean? ¿Puedes pensar en cómo trabajar tu empatía para comprender al otro y dejar ir las injustas narrativas que bloquean tu capacidad de resolverlos?