Excusas Para no Alcanzar tus Sueños

A veces la curiosidad no es suficiente para crear nuevos hábitos o alcanzar tus objetivos y sueños. Nos llenamos de excusas, las cuales, probablemente solo sean una forma disfrazada de nuestros temores o simplemente estar en una zona muy segura de tu vida.

Pero, ¿Qué podemos hacer para salir de nuestra zona de confort y empezar con el pie derecho un sueño guardado en la gaveta del escritorio o un proyecto nuevo? Personalmente salí de mi zona de confort hace casi un mes, aunque mis planes cambiaron tiempo atrás… y me dediqué a cerrar ciclos enfocándome en mis nuevas herramientas que aprendí a lo largo de 3 años.

Y este cambio fue porque porque mi espacio laboral se transformó. Vuelvo de nuevo al trabajo como freelancer y me siento lo bastante apta para sobrevivir en el medio.  Esto me ha llevado mucho a la reflexión y a no olvidar el enfoque a mis proyectos que están sobre ruedas, a los que dejé en el cajón del escritorio y los que apenas visualizo.

Lo que me ha llevado a encontrar desde mi silencio interior las mil y un excusas que hago para seguir en el lado cómodo de las cosas y es una lista larga. Sin embargo, les comparto mi lista sobre cómo enfocarte a nuevos retos a través de fomentar hábitos positivos en la vida.

  1. Haz conciencia del momento presente.  Estar en el presente implica varias actividades en el día que te enfocan en el aquí y el ahora. Y,  ¿cómo hacerlo? Para mí lo que mejor funciona es meditar el tiempo que mi mente requiera por la noche para irme a descansar tranquila y levantarme meditando para tener la energía necesaria para el día.  Otra manera para estar presente durante mi día es observar a detenimiento algunas actividades rutinarias, por ejemplo, cuando lavo los trastes o me doy cinco minutos para leer o dedicar un tiempo a mi hobby de preferencia.
  2. Observa actividades simples que haces en tu habitación. La más sencilla es ordenar tu cama después que despiertas. Aunque sea algo que hagas diario y sea de la misma forma, ayuda mucho a tu mente a seguir un orden, lo que no te será difícil seguir después el orden de cosas por hacer en el día. Ordena tu espacio y ordena tu mente.
  3. Observa tu cuerpo. Practicar Ashtanga yoga para mi es una lucha que gano los días en que me levanto temprano y hago de mi práctica una meditación activa. No hay mejor forma de estar consciente que practicar alguna actividad física, no necesariamente tiene que ser yoga, no importa la actividad que hagas si te deja una tranquilidad mental. Hace poco un conocido me dijo “no hago yoga porque no soy flexible”; para el no es una excusa, sin embargo es una realidad y probablemente un reto que no le interese hacer, el crecimiento personal y el autoconocimiento nos obligan a buscar nuevas cosas por aprender y hacer, no te detengas, haz yoga, practica, practica y sobrepasarás tus límites.
  4. Aprende cosas nuevas. Emprender un nuevo proyecto conlleva mucho a sacar a la luz lo que ya sabes y al auto aprendizaje, hoy día hay muchas plataformas con cursos sencillos en los que puedes aprender cosas nuevas. Hace dos años compré un violín que no he usado “porque no he encontrado un maestro para aprender a tocar el violín; sin embargo un amigo muy querido me dijo que hay una página donde puedes aprender lo básico de violín online, así que sin pensarlo ya he comenzado el curso como parte de las cosas nuevas que quiero hacer.
  5. LEE. Leer es una manera muy útil para ejercitar nuestro cerebro y mantener nuestras neuronas atractivas y habidas de conocimiento. Además, es una forma de mantenerte presente sin generar distracciones, simplemente por el hábito de seguir la mirada línea tras línea. Intenta leer todo tipo de textos, habrá cosas que se quedarán en tu memoria de por vida.

Cada día comienza de la misma forma y me voy a dormir de igual modo, pero lo que hace la diferencia en mi día es seguir esta lista y surfear las olas ósea “los nuevos retos” para no perder de vista mis objetivos. Estas cinco cosas me han ayudado mucho en mi nueva rutina, y mantienen mi mente aceptando cada reto que se presenta en el día. Si tienes alguna rutina en especial déjala en los comentarios, me gustaría mucho saber qué haces.

 

Fuente: Shutterstock

Nunca Conociste Forma más Curiosa de Adquirir Hábitos Saludables

A lo largo de nuestra vida vamos estableciendo hábitos casi de forma inconsciente, mediante la repetición de acciones. Los hay positivos y negativos, y generalmente sabemos diferenciar muy bien entre ellos. Sin embargo, fallamos en lograr establecer buenas costumbres y seguirlas, al mismo tiempo que parecemos encasillarnos demasiado fácilmente en perpetuar aquellas que son negativas.

A pesar de que conocemos a fondo cuáles son los hábitos más saludables y dañinos para nuestra vida, a menudo, dejamos que nuestro bienestar dependa del consumo de hábitos negativos, mientras que tratar de fomentar otros nuevos nos llena de frustración. “Tengo que dejar de comer dulces”, “Debería empezar a correr” ¿Os suena?

[Fuente: leyatraccionpositiva.com]

El fiasco en los numerosos intentos de establecer y mantener buenos hábitos de los que carecemos es tangible para todos nosotros, y, probablemente esto frustre más nuestro intento de cambiar nuestro comportamiento, abandonando nuestras tentativas a fórmulas tan atractivas como simplistas y falsas que aconsejan, recomiendan y sugieren sencillos y lógicos pasos a seguir… “5 pasos para dejar de comer dulces”, “seis sencillos pasos para convertirte en runner”… ¿Os vuelve a sonar?

Establecer una nueva rutina ajena, a la vez que tratamos de dejar ir ciertas prácticas que se han tornado bastante viciosas requiere nada más y nada menos que fuerza de voluntad, primero, para establecerlos, y, segundo, para continuar en la práctica, hasta que al final nos sintamos a gusto con ellos, una vez superada la etapa inicial donde nuestra mente opone la máxima resistencia.

Pero ¿cómo ejercitar la fuerza de voluntad? He aquí una única respuesta que probablemente no se lea a menudo en ninguna de esas fórmulas que se multiplican y extienden por la red.

Meditar.

[Fuente: mundoconsciente.es]

Cuando practicamos la meditación tratamos la calidad de nuestra mente, refinándola cada vez más, como quien muele un grano de café, que evoluciona de un estado de grosor a un estado de finura. Tenemos la capacidad de ralentizar el alocado ritmo de nuestra mente, lo que nos permite ver con mayor claridad otras cosas como la relación de hábitos en nuestra vida.

¿Pero, cómo comenzar a meditar? He aquí la lista que todos esperábamos:

  • Escoge un momento del día: procura que sea un momento que le restas a tu sueño, no a otras actividades, para fijarlo como la el momento del día para meditar ¡no cuesta tanto levantarse 15 minutos antes!
  • Escoge un lugar: que sea cómodo, que te haga sentir bien y que se convierta en tu refugio para meditar.
  • Prepárate: no saltes a la meditación desde la actividad o el desasosiego mental. Trata de estar tranquilo pero bien despierto ¿cómo de bien suena hacer unos estiramientos antes de empezar?
  • Empieza poco a poco: 5-10 minutos sobrarán para que empieces a sentir ciertos beneficios que te ayudarán a sentirte mejor respecto a la práctica.
  • Tómalo como un regalo: siéntete agradecido por la práctica, ¡no cuesta nada! Solo tienes que sentarte, cerrar los ojos y descansar la mente.

Meditar nos ayuda a adquirir hábitos saludables porque nos pone en perspectiva para enfocar nuestra vida de una forma diferente. Practicar la meditación nos hace ver con más claridad lo que es beneficioso y perjudicial para nosotros y nos pone en una posición mejor para tomar las decisiones correctas.

¿Te animas a probar?